Entrevista a Mauricio Sepúlveda de Joaquín Murieta Banda.
La música siempre encuentra caminos para regresar a donde pertenece, y en esta ocasión, Joaquín Murieta Banda vuelve con fuerza y sensibilidad a la escena musical con “La Estación del Corazón”, un sencillo que no solo reaviva su EP de 2015 “De Zero”, sino que también marca un nuevo capítulo en la evolución artística del proyecto. Conversamos con Mauricio “Mauro” Sepúlveda, vocalista y líder de la banda, sobre esta nueva etapa, la colaboración con Vicente Cifuentes, el proceso creativo detrás de esta reedición y lo que significa volver al origen con una mirada más madura y enriquecida por los años.
¿Qué te motivó a re-editar “De Zero” después de 10 años? ¿Qué significó para ti volver a esas canciones desde una nueva perspectiva?
La motivación principal fue que ese trabajo quedó olvidado, y sentía que tenía una deuda con él, ya que esa carta de presentación me llevó a mi primera gira por México el 2016. Este EP, editado el 2015, fue escuchado allá y me contactaron para realizar mi primer Tour por tierras Aztecas, pero sentí que no tuve la oportunidad de incidir en el resultado de ese trabajo, y quería poner todo lo aprendido en una nueva oportunidad para estas canciones. El volver a cantarlas fue un montón de emociones encontradas, desde Luna, una canción que me llevo a México por primera vez, a La Casa Vieja que es una canción muy personal que escribí a mi madre cuando falleció, y que al volver a cantar en el estudio me volví a quebrar y permití que las lágrimas afloraran junto al productor y al equipo de trabajo que estaba allí, y siento que valió la pena volver reencontrarme con esas emociones.
«La Estación del Corazón» tiene una historia nostálgica y poderosa. ¿Cómo nació esta canción y qué emociones quisiste transmitir en esta nueva versión?
Esta canción, así como todas son historias, son vivencias, mías o de alguien que me las contó. La Estación del Corazón es una historia real, cuando era adolescente fuimos de vacaciones con un grupo de amigos y amigas, y en este grupo iba una chica que me gustaba mucho, tomábamos el tren a Pichilemu un día cualquiera, y el tren partió y ella no llego, en el trayecto apareció el boletero y nos contactó que había una chica que decía que nosotros teníamos su boleto, y que necesitaba que lo hiciéramos válido para que tomara el tren siguiente de la noche, porque había llegado tarde y perdió nuestro tren, bueno me volvió el alma al cuerpo, y ya cuando llegó aquella noche, nos conquistamos, a los días después le pregunte que haría los próximos 50 años, y ella me respondió que no sabía, y le dije que si quería compartirlos conmigo hasta que durara, y así ha durado 40 años juntos, fue justo un 14 de febrero, pero siento cada cierto tiempo que vuelve a perder el tren como un deja vú, y nos volvemos a encontrar.
La colaboración con Vicente Cifuentes le da un aire renovado al tema. ¿Cómo surgió esa colaboración y qué crees que aportó Vicente a la canción?
Con Vicente nos conocimos durante el levantamiento social, cantamos y participamos juntos en un hermoso conglomerado de músicos con vocación social, habían más de 30 artistas, muchos de renombre, y luego yo estando de gira nuevamente el 2022, él fue a abrir un concierto de la Mon Laferte y compartimos un departamento en Ciudad de México por un mes, y durante ese tiempo hicimos muy buenas migas, yo abrí un par de conciertos de él, y ya desde esos tiempos teníamos en mente hacer algo juntos, y se dió justo ahora en una canción que ya le gustaba y cantamos en vivo el año pasado en la Sala SCD cuando dimos comienzo a mi primera gira por Chile, que luego de nueve giras internacionales, era mi primer tour por mi país.
Trabajaron nuevamente con el equipo del EP “Dos Almas” en Buenos Aires. ¿Qué te llevó a elegir este mismo equipo para esta reedición y cómo influyó en el resultado final?
Trabajar con Nicolas Sanucci es siempre un gusto, es un increíble bajista, hace poco grabó junto a Lito Epumer y Pedro Aznar, él es un genio que lee muy bien mi música y lo que quiero hacer con ella, me plantea soluciones y me sorprende siempre con hermosas propuestas. Y claramente con ese equipo hemos hecho una gran amistad, de hecho Juan Pablo Ferreyra, quien hizo las guitarras en ambos EPs, se unió a mi gira junto a los músicos chilenos Víctor Oyarce en batería, Cristián Vargas en Bajo y Jorge Vargas en teclado, grandes amigos y músicos.
Pero volviendo al equipo de trabajo con el que grabó en Buenos Aires, junto con Nico en el bajo y JP en guitarra, se suma Silvio Ottolini en batería (baterista de Fabiana Cantillo) y Popi Corrales en piano, son músicos increíbles y grandes personas, también tienen mucho escenario sobre sus hombros, muchas horas de vuelo, y me siento privilegiado ser parte de ese equipo también.
Musicalmente, esta versión tiene una marcada influencia de jazz. ¿Cómo fue el proceso de darle este nuevo color a una canción que ya tenía su forma original?
La idea la tenía desde hace tiempo, y era hacer de este EP algo íntimo, algo parecido a un antro de Jazz, como en un club lleno de humo, y con una banda muy simple, casi sin sintetizadores, solo piano, guitarra, bajo y batería, sin mucho adorno y la voz, y siento que se logró plenamente, Nico transformó esta canción a lo que se puede escuchar hoy, puedes cerrar los ojos e imaginar que estas sentado en medio de un viejo club de jazz, escuchándola con letras de contenido, de historias contadas acompañadas por acordes y armonías que te hacen viajar.
¿Qué podemos esperar del resto de las canciones del EP reeditado? ¿Habrá más colaboraciones reveladoras como esta?
Yo creo que es mejor no esperar nada, para cuando lo escuchen se puedan sorprender, el EP está muy influenciado por el Jazz, que es un género que me ha marcado desde adolescente, y aunque no soy parte de ese circuito porque soy muy des-generado al no pertenecer a un género musical en particular jajajaja, me gusta acercarme a él a mi manera, no sé qué colaboraciones se vienen pero nunca se sabe jajajjja.
Después de haber tocado en escenarios de México y Argentina, ¿cómo ves el crecimiento del proyecto Joaquín Murieta Banda y hacia dónde te gustaría llevarlo en esta nueva etapa?
El poder viajar con mi música me ha enseñado muchísimo, he aprendido mucho de las diferentes culturas y me ha dejado la sensación de que Chile es un punto en el universo, que detrás de esas cordilleras nevadas hay todo un mundo por descubrir, de gente maravillosa, de personas increíbles y de músicas y músicos que al igual que uno intentas abrirse camino y ganar un espacio donde mostrar su trabajo, tanto México como Argentina se han vuelto como y otras familias, siempre estoy rodeado de amigos y amigas, la cofradía que existe es hermosa y honesta, nadie busca figurar o ganarte el espacio, yo diría que es el compartir y no competir, como te digo hay mucha honestidad y grandes personas que me han dado una mano y me han permitido ocupar un lugar en sus mesas. Es común encontrarme en juntas con los hermanos Durán de los Bunkers , con el Benjamín Walker, Pedro Piedra y la mismísima Mon, que siempre he sentido que es como la embajador de los chilenos, jajjaja siempre les tiende la mano y los invita a participar de algún concierto, bueno y muchos músicos más que ya se han ido a vivir a tierras aztecas, y que están picando piedra como se dice allá, para abrirse camino, entre ellos claramente estoy yo, que aun cuando he viajado con banda, también lo he hecho en solitario presentándome en formato acústico más de trovador que de banda. No sé lo que viene siempre dejo que sea una sorpresa, la Violeta dijo algo como, las canciones son aves sin plan de vuelo, y es cierto, nunca sabemos hacia donde van o donde llegarán, y mi vida es algo así, sin plan de vuelo, solo existo y disfruto el trayecto, sin importar el destino final, disfrutando el presente, ya que se llama así porque es un gran regalo.


