La historia de cómo inició la rivalidad entre los Gallagher fue solo un rumor que corría entre fans durante años: que la rivalidad entre Noel y Liam había comenzado cuando uno orinó sobre el equipo de sonido nuevo del otro. Pero la propia voz de Liam en una entrevista en 2017 con NME terminó de canonizar la anécdota: «sí, hubo pipí, hubo un estéreo nuevo arruinado» y, quizá, ahí comenzó una de las guerras fraternas más famosas del rock británico.
Liam y Noel crecieron en Burnage, un barrio obrero de Manchester, compartiendo habitación y, a ratos, paciencia. En distintas entrevistas y en el documental Supersonic, Liam relata que, cuando tenía unos 15 años, volvió a casa completamente borracho, y no encontró el interruptor de la luz para ir al baño. En vez de eso, se plantó frente al nuevo equipo de sonido de Noel y orinó encima mientras creía estar en el baño.
Noel, medio dormido y del otro lado del dormitorio, se despertó con el sonido del chorro cayendo sobre su preciado hi-fi. La escena es tan absurda como simbólica: el hermano menor atacando lo que el mayor más valoraba en ese momento, su música, su juguete caro y su espacio. Liam ha dicho más de una vez: “creo que ahí empezó el rencor.” Con los años, esa anécdota dejó de ser un chiste privado para funcionar como metáfora perfecta: los Gallagher estaban destinados a chocar.
El incidente del estéreo no fue la única causa de su rivalidad, pero sí el primer capítulo de una larga lista de humillaciones, resentimientos y egos heridos.
Hoy, mientras Oasis recorre el mundo con su gira Oasis Live ’25, tras 16 años de separación, la historia de aquel momento en un dormitorio de Manchester cobra nuevo sentido: fue el prólogo caótico de una saga que incluyó himnos generacionales, peleas legendarias y, finalmente, una reconciliación histórica que pronto podremos ver en vivo en Chile. ¡Solo faltan algunas semanas!